El agar-agar en restauración es un gelificante natural derivado de algas utilizado principalmente para la limpieza controlada y segura de obras de arte, como pinturas, esculturas y monumentos. Actúa como una "esponja molecular" que absorbe suciedad, barnices oxidados o depósitos solubles en agua sin dañar la superficie original, permitiendo una limpieza uniforme y localizada.